Sinopsis argumental

Al cumplir los 15 años, y desobedeciendo a su tia, Layla se abre un perfil en una red social. Ese mismo día, cuando regresa del instituto en la soleada ciudad costera en la que vive, es perseguida por unos extraños seres mudos y que pretende secuestrarla. Cuando va a ser capturada, aparece Napoleón (un mono hablador con mala leche) y la salva, llevándola a un cuartel general secreto donde Layla conoce al Observador, el “jefe” de los guardianes del tiempo, conocidos como Watch Warriors.

El Observador la pone en antecedentes: la organización está formada por guerreros de diferentes dimensiones y diferentes etapas históricas, que trabajan juntos con un único objetivo: lograr la salvación del Multiverso, que se ve amenazado por las acciones de Madame Black, la malvada líder de los Hombres Sin Rostro, que planea la destrucción de todas y cada una de las realidades alternativas existentes.

Madame Black es la jefa de los “tipos” que persiguieron a la chica y, por algún motivo, está muy interesada en ella. Por ahora ha conseguido estar fuera de su radar, pero al entrar en la red social, sin quererlo Layla la puso sobre aviso. Sabedor de que tiene que protegerla y consciente de que es una pieza fundamental en la guerra que se está librando, el Observador invita a Layla a unirse a los Watch Warriors. La niña, muy sorprendida —desconoce por qué ella es tan importante— acepta.

A partir de ese momento, Layla, junto al resto del equipo conformado por Napoleón, Cromagnus (un cromañón inteligente) y Alpha (una robot sarcástica y depresiva), vive un sinfín de aventuras por diversos momentos históricos y en diferentes dimensiones, donde siempre tienen que enfrentarse a Madame Black y frustrar sus planes de destrucción. Todo ello, mientras la niña intenta entender el porqué, a pesar de sus evidentes limitaciones en combate, todos la consideran tan importante y qué papel le toca desempeñar. Porque lo que ella no sabe (y los espectadores tampoco) es que Madame Black es, en realidad, el álter ego de su madre desaparecida.

En cada misión, el equipo tiene que detectar las anomalías temporales causadas por Madame Black, dichas anomalías que solo pueden ser captadas con ayuda de los Watch Goggles: visores que permiten contemplar la realidad como debería ser sin las alteraciones. Por lo tanto, los visores también sirven para detectar elementos que no deberían estar ahí y que son esferas temporales o espías camuflados de Madame Black, cuyo malvado fin es alterar el curso real de esos acontecimientos históricos.

A menudo, los Watch Warriors recibirán ayuda de versiones alternativas de alguno de ellos. Y a menudo, tendrán que enfrentarse a sus malvados álter egos.